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viernes, 14 de septiembre de 2012

Billetes de Cielo

(Bondad-Pensamiento Crítico-EP )

¿DÓNDE ESTÁ LA BONDAD?


Había una vez un niño enfermo llamado Juan. Tenía una grave y rara enfermedad y todos los médicos aseguraban que no viviría mucho, aunque tampoco sabían decir cuánto. Pasaba largos días en el hospital, entristecido por no saber qué iba a pasar.

Un día, un payaso que pasaba por allí, vio su tristeza y se acercó a decirle:
- ¿Cómo se te ocurre estar así parado? ¿No te hablaron del Cielo de los niños enfermos?
Juan negó con la cabeza, pero siguió escuchando atento.
- Pues es el mejor lugar que se pueda imaginar, mucho mejor que el cielo de los papás o cualquier otra persona. Dicen que es así para compensar a los niños por haber estado enfermos. Para poder entrar tiene una condición…
- ¿Cuál? - preguntó interesado el niño.
- No puedes morirte sin haber llenado el saco.
- ¿El saco?
- Sí, sí. El saco. Un saco grande y gris como este – dijo el payaso mientras sacaba uno de su chaqueta.
 - Has tenido suerte de que tuviera uno por aquí. Tienes que llenarlo de billetes para comprar tu entrada.
-¿Billetes? Pues vaya. ¡Yo no tengo dinero!
- No son billetes normales, chico. Son billetes especiales: billetes de buenas acciones; un papelito en el que debes escribir cada cosa buena que hagas. Por la noche un ángel revisa todos los papelitos, y cambia los que sean buenos por auténticos billetes de cielo.
- ¿De verdad?
- ¡Pues claro! Pero date prisa en llenar el saco. Llevas mucho tiempo enfermo y no sabemos si te dará tiempo. Esta es una oportunidad única ¡Y no puedes morirte antes de llenarlo, sería una pena terrible!
El payaso tenía bastante prisa, y cuando salió de la habitación Juan quedó pensativo, mirando el saco. Lo que le había contado su nuevo amigo parecía maravilloso, y no perdía nada por probar.

Ese mismo día, cuando llegó su mamá a verle, él mostró la mejor de sus sonrisas e hizo un esfuerzo por estar más alegre que de costumbre, pues sabía que aquello la hacía feliz. Después, cuando estuvo solo, escribió en un papel: “hoy sonreí para mamá”. Y lo echó al saco.
A la mañana siguiente, nada más despertar, corrió a ver el saco ¡Allí estaba! ¡Un auténtico billete de cielo! Tenía un aspecto tan mágico y maravilloso, que el niño se llenó de ilusión, y el resto del día no dejó de hacer todo aquello que sabía que alegraba a los doctores y enfermeras, y se preocupó por acompañar a otros niños que se sentían más solos. Incluso contó chistes a su hermanito y tomó unos libros para estudiar un poco. Por cada una de aquellas acciones, echó su papelito al saco.
Y así, cada día, el niño despertaba con la ilusión de contar sus nuevos billetes de cielo y conseguir muchos más. Se esforzaba cuanto podía, porque se había dado cuenta de que no servía el truco de juntar los billetes en el saco de cualquier manera: cada noche el ángel los colocaba de la forma en que menos ocupaban. Y Juan se veía obligado a seguir haciendo buenas obras a toda velocidad, con la esperanza de conseguir llenar el saco antes de ponerse demasiado enfermo...
Y aunque aún tuvo muchos días, nunca llegó a llenar el saco. Juan, que se había convertido en el niño más querido de todo el hospital, en el más alegre y servicial, terminó curado del todo. Nadie sabía cómo: unos decían que su alegría y su actitud tenían que haberle curado a la fuerza; otros estaban convencidos de que el personal del hospital le quería tanto, que dedicaban horas extra a tratar de encontrar alguna cura y darle los mejores cuidados; y algunos contaban que un par de ancianos millonarios a los que había animado mucho durante su enfermedad, habían pagado un costosísimo tratamiento experimental para él.
El caso es que, fueron los mejores días de toda una vida, durase lo que durase.
 AutorPedro Pablo Sacristán (Adaptación)


lunes, 3 de octubre de 2011

NO CULPES A NADIE

(Honestidad - Aceptación - Pensamiento Crítico - 3er C.EP)

¿De qué depende nuestra vida?


Nunca te quejes de nadie, ni de nada,
porque fundamentalmente tú has hecho
lo que querías en tu vida.

Acepta la dificultad de edificarte a ti
mismo y el valor de empezar corrigiéndote.
El triunfo del verdadero hombre surge de
las cenizas de su error.

Nunca te quejes de tu soledad o de tu
suerte, enfréntala con valor y acéptala.
De una manera u otra es el resultado de
tus actos y prueba que tú siempre
has de ganar.

No te amargues de tu propio fracaso ni
se lo cargues a otro, acéptate ahora o
seguirás justificándote como un niño.
Recuerda que cualquier momento es
bueno para comenzar y que ninguno
es tan terrible para claudicar.

No olvides que la causa de tu presente
es tu pasado así como la causa de tu
futuro será tu presente.

Aprende de los audaces, de los fuertes,
de quien no acepta situaciones, de quien
vivirá a pesar de todo, piensa menos en
tus problemas y más en tu trabajo y tus
problemas sin eliminarlos morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser
más grande que el más grande de los
obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo
y serás libre y fuerte y dejarás de ser un
títere de las circunstancias porque tu
mismo eres tu destino.

Levántate y mira el sol por las mañanas
y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de tu vida,
ahora despiértate, lucha, camina, decídete
y triunfarás en la vida; nunca pienses en
la suerte, porque la suerte es:
el pretexto de los fracasados.
Pablo Neruda


jueves, 18 de agosto de 2011

ACERTAR CON LAS PREGUNTAS

(Conocimiento - Ingenio - Pensamiento Crítico - 3er C.EP)

Qué es más importante... ¿Saber preguntar o saber responder?

Tuve un alumno que tras la inevitable decepción que le producía cada examen me decía: "Tengo mala suerte. Me sabía todas las respuestas, pero no he entendido las preguntas".
Todos aprendemos pronto que es mucho más importante atinar con las preguntas que acertar con las respuestas.
Joubert dijo que "Las preguntas descubren la amplitud del ingenio, y las respuestas sólo su agudeza", y el poeta Edward E. proclamaba "Siempre la hermosa respuesta que plantea una pregunta aún más hermosa".
En la obra de Calderón de la Barca, "A Dios por Razón de Estado", se recoge el siguiente diálogo:
INGENIO. Ésa es la excelencia mía.
ATEO. Di: ¿Cuál?
INGENIO. Saber preguntar para saber responder.
(...)
Un proverbio camerunés asegura que "Aquel que se hace las preguntas, no puede evitar las respuestas".
(...)
Mikel Agirregabiria Agirre.

LA TÚNICA

(Humildad - Persoectiva - Pensamiento Crítico - 2º y 3er C.EP)

¿Todo depende de cómo se mire?

El mulá Nasrudín iba vestido con una túnica harapienta y sucia.
El gobernante lo increpó:
- ¿Cómo -le preguntó- te atreves a presentarte ante mí en ese estado de suciedad? ¿Es que no te da vergüenza?
- Siempre estoy relativamente limpio -contestó Nasrudín-.
En mi alforja guardo otra túnica y me la pondré cuando la que visto ahora esté más sucia ella.
- Pero ¿cuándo las lavas?
- Nunca. Cada vez que la túnica que estoy usando está más sucia que la llevo en mi alforja, me la cambio. ¡Siempre estoy relativamente limpio!


LA TIENDA DE LA VERDAD

(Honestidad - Valor - Pensamiento Crítico - 2º y 3er C.EP)

¿Es importante saber siempre la verdad?

El hombre caminaba paseando por aquellas pequeñas callecitas de la ciudad provinciana.
Tenía tiempo y entonces se detenía algunos instantes en cada vidriera, en cada negocio, en cada plaza.
Al dar vuelta a una esquina se encontró de pronto frente a un modesto local cuya marquesina estaba en blanco. Intrigado se acercó a la vidriera y arrimó la cara al cristal para poder mirar dentro del oscuro escaparate...en el interior, solamente se veía un atril que sostenía un cartelito, escrito a mano, que anunciaba:
"TIENDA DE LA VERDAD".
El hombre estaba sorprendido.
Pensó que era un nombre de fantasía, pero no pudo imaginar que vendían.
Entró, se acercó a la señorita que estaba en el primer mostrador y preguntó:
- Perdón, ¿ésta es la tienda de la verdad?
- Si, señor,¿ qué tipo de verdad anda buscando: Verdad parcial, verdad relativa, verdad estadística o verdad completa?
Así que aquí vendían verdad. Nunca se había imaginado que esto era posible, llegar a un lugar y llevarse la verdad; era maravilloso.
-Verdad completa- contestó el hombre sin dudarlo.
" Estoy tan cansado de mentiras y falsificaciones ", pensó, " no quiero más generalizaciones ni justificaciones, engaños ni defraudaciones".
-¡Verdad plena!- ratificó.
Bien , señor, sígame.
La señorita acompañó al cliente a otro sector y señalando a un vendedor de rostro muy adusto, le dijo: - El señor lo va a atender.
El vendedor se acercó y esperó que el hombre hablara.
- Vengo a comprar la verdad completa.
- ¡Ahá!, perdón,¿ el señor sabe el precio?
-No , ¿cuál es? - contestó rutinariamente.
En realidad , él sabía que estaba dispuesto a pagar lo que fuera por toda la verdad.
- Si usted se la lleva- Dijo el vendedor- el precio es que nunca más podrá estar en paz.
Un frío corrió por la espalda del hombre, nunca se había imaginado que el precio fuera tan grande.
- Gra..gracias, disculpe...- balbuceó.
Se dio vuelta y salió del negocio mirando el piso.
Se sintió un poco triste al darse cuenta de que todavía no estaba preparado para la verdad absoluta, de que todavía necesitaba algunas mentiras donde encontrar descanso, algunos mitos e idealizaciones en los cuales refugiarse, algunas justificaciones para no tener que enfrentarse consigo mismo.
" Quizás más adelante" , pensó...

No necesariamente lo que para mi es beneficioso , lo es también para otro.
Puede suceder, y es justo que así sea, que alguien crea que el precio de cierto beneficio sea demasiado costoso.
Es válido que cada uno decida que precio quiere pagar a cambio de lo que recibe, y es lógico que cada uno elija el momento para recibir lo que el mundo le ofrece, sea la verdad o cualquier otro " beneficio".
Hay un viejo proverbio árabe que dice:
" PARA PODER DESCARGAR UN CARGAMENTO DE HALVÁ, HAY QUE TENER UN RECIPIENTE DONDE GUARDARLO" (el halvá es como mantecol o manteca de maní)

Con la sabiduría y con la verdad pasa lo mismo que con el Halvá.

LAS CUCHARAS LARGAS

(Generosidad - Bondad - Pensamiento Crítico - 2º y 3er C.EP)

¿Siempre debemos ayudar?


Un rabino quiso saber cómo era el infierno y cómo era el cielo. "Yo te enseñaré ambos", le dijo un profeta.
Tomándole de la mano, le llevó a una habitación donde había una gran olla con comida deliciosa, alrededor de la cual se encontraban un círculo de personas, pero todas tristes, delgadas y de mal aspecto.
Cuando se fijó, comprobó que todas tenían en las manos cucharas demasiado largas y no podían dirigirlas a la boca.
Miraban la comida y no podían disfrutarla. "Éste es el infierno", dijo el profeta.
Después entraron en otra habitación.
Todo parecía ser exactamente igual que en la anterior, pero las personas aquí estaban felices, parecían sanas y bien alimentadas.
Cuando el rabino, extrañado, se fijó mejor, vio que con las largas cucharas se daban la comida unos a otros, ayudándose así a comer.
El rabino no preguntó dónde se hallaba.

EL GUISO DE LENTEJAS

(Honestidad - Dignidad - Pensamiento Crítico - 3er C.EP)

¿Hay ocasiones en qué es ventajoso no mostrarnos cómo somos?


Un día, Diógenes estaba comiendo un plato de lentejas, sentado en el umbral de una casa cualquiera.
No había ningún alimento en toda Atenas más barato que el guiso de lentejas. Comer ese guiso significaba que te encontrabas en una situación de máxima precariedad.

Pasó un ministro del emperador y le dijo:

-¡Ay, Diógenes! Si aprendieras a ser más sumiso y adular un poco más al emperador, no tendrías que comer lentejas.

Diógenes dejó de comer, levantó la vista y, mirando intensamente al acaudalado interlocutor, contestó:

-¡Ay de ti, hermano! Si aprendieras a comer lentejas, no tendrías que ser sumiso y adular tanto al emperador.

Anónimo

LA REGLA DE ORO

(Amor - Servicio - Pensamiento Crítico - 3er C.EP)

Krishna
Los hombres dotados de inteligencia y las almas purificadas deberían tratar a los demás como ellos mismos quisieran ser tratados.
Maha-Bharata 13, 115-22

Buda
No lastimes a los demás con lo que te aflige a ti mismo.
Udana Varga 5, 18

Zoroastro
No hagas a los demás lo que no es bueno para ti.
Shyat-na-shyast

Moisés
No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Levítico 19, 18

Jesucristo
Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos.
San Mateo 7, 12

Muhammad
Ninguno de vosotros es un creyente a menos que desee para su hermano lo que desee para sí mismo.
Tradiciones Islámicas

miércoles, 17 de agosto de 2011

¡ QUÉ POBRES SOMOS !

(Sencillez - Sabiduría - Pensamiento Crítico - EP)


¿Qué es realmente la riqueza?

Una vez, un padre de familia llevó a su hijo a un viaje por el campo, con el firme propósito de que viera la pobreza de las gentes.
Estuvieron un día y una noche completos en una granja de una familia campesina muy humilde.
Al concluir el viaje, y de regreso a casa, el padre le pregunta a su hijo,
-¿Qué te parecio el viaje?
-¡Muy bonito Papá!
-¿Viste lo pobre que puede ser la gente?
-¡Si!
-¿Y qué aprendiste?
-Ví que nosotros tenemos un perro en casa, ellos tienen cuatro.
Nosotros tenemos una alberca que llega hasta la mitad del jardin, ellos tienen un arroyo que no tiene fin.
Nosotros tenemos unas lámparas importadas en el patio, ellos tienen las estrellas.
Nuestro patio llega hasta la valla de la casa, ellos tienen todo un inmenso campo como patio.
Al terminar el relato del niño, el padre se quedó mudo....y su hijo agregó: -¡Gracias Papá! por enseñarme lo pobres que somos.
MORALEJA : Hay tantas cosas a nuestro alrededor que llegan a ser invisibles a nuestra vista.

LA CIERVA Y LA VIÑA

(Gratitud - Prudencia - Pensamiento Crítico - EP)


¿Qué es "ser agradecido"?

Una cierva era perseguida por unos cazadores y se refugio bajo una viña. Pasaron cerca los cazadores, y la cierva, creyéndose muy bien escondida, empezó a saborear las hojas de la viña que la cubría.
Viendo los cazadores que las hojas se movían, pensaron muy acertadamente, que allí adentro había un animal oculto, y disparando sus flechas hirieron mortalmente a la cierva.
Ésta, viéndose morir, pronunció estas palabras: ¡ Me lo he merecido, pues no debí haber maltratado a quien me estaba salvando!

MORALEJA : Sé siempre agradecido con quien generosamente te da la ayuda para salir adelante.